Mantenimiento · · 2 min de lectura
Copias de seguridad: la tarea aburrida que salva negocios
Nadie piensa en las copias de seguridad hasta que las necesita. Así es como las organizo para que, llegado el momento, funcionen.
Las copias de seguridad son invisibles cuando todo va bien y lo único que importa cuando algo va mal. Un error al editar, una actualización fallida o un ataque pueden borrar en minutos el trabajo de años.
La regla 3-2-1
Es una regla sencilla que uso como punto de partida:
- Tres copias de los datos: la original y dos más.
- Dos soportes distintos, por ejemplo el servidor y un almacenamiento en la nube.
- Una copia fuera del lugar principal, para que un problema en el servidor no se lleve también las copias.
Qué hay que copiar
En una web no basta con los archivos. Hay que incluir:
- La base de datos, donde suelen vivir los textos, usuarios y pedidos.
- Los archivos subidos: imágenes, documentos, adjuntos.
- La configuración necesaria para volver a ponerlo todo en marcha.
Cada cuánto
Depende de cuánto cambia el sitio. Una web informativa puede ir bien con copias semanales; una tienda o una aplicación con datos de clientes necesita copias diarias o incluso más frecuentes.
La parte que casi nadie hace: probar
Una copia que nunca se ha restaurado es una suposición, no una garantía. De vez en cuando restauro una copia en un entorno de pruebas para confirmar que está completa y que el sitio vuelve a funcionar.
Antes de cada cambio importante
Además de las copias programadas, hago una copia manual justo antes de cualquier cambio delicado: una actualización grande, una migración o un rediseño. Si algo sale mal, volver atrás es cuestión de minutos.
Esta misma web guarda una copia de sus datos antes de cada publicación. Es un pequeño gesto que da mucha tranquilidad.