Mantenimiento · · 2 min de lectura
Mantenimiento web: qué incluye y por qué no es opcional
Una web no se termina el día que se publica. Te explico qué tareas hago en un mantenimiento y qué pasa cuando nadie las hace.
Publicar una web es el principio, no el final. Como un coche, necesita revisiones para seguir funcionando bien y de forma segura.
Qué incluye un buen mantenimiento
Actualizaciones
El software sobre el que funciona tu sitio (el gestor de contenidos, los plugins, las librerías) recibe actualizaciones constantes, muchas de ellas de seguridad. Las aplico de forma controlada y compruebo que nada se rompa.
Copias de seguridad
Copias automáticas y periódicas, guardadas fuera del propio servidor, y, lo más importante, comprobando de vez en cuando que se pueden restaurar.
Seguridad
Revisión de accesos, contraseñas, certificados SSL y avisos de actividad sospechosa.
Rendimiento
Control de la velocidad de carga y optimización de imágenes y recursos cuando el sitio empieza a pesar.
Pequeños cambios
Actualizar textos, precios, fotos o añadir una sección nueva sin tener que contratar un proyecto cada vez.
Supervisión
Un aviso automático si el sitio deja de responder, para enterarme antes que tus clientes.
Qué pasa cuando no se hace
- El sitio se queda con versiones antiguas con fallos de seguridad conocidos.
- Un día deja de funcionar tras una actualización del servidor y nadie sabe por qué.
- Se pierde contenido y no hay copia reciente.
- Se vuelve cada vez más lento.
Mantener es más barato que reparar
Arreglar un sitio hackeado o recuperar uno caído suele costar bastante más que mantenerlo al día. Por eso ofrezco el mantenimiento como un servicio continuo, con tareas fijas cada mes y tiempo reservado para tus cambios.